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domingo, 11 de enero de 2015

LA REACCIÓN, LOS ESPACIOS Y LA PRECISIÓN

Janmaat cae al suelo ante Eden Hazard

El Chelsea, ante un duro Newcastle, revertió la situación para hacerse con el control. Acabó 2-0 y sumó 3 puntos vitales para alejarse del Manchester City en la tabla. Mientras, las urracas se ven sumidas en el anonimato de la mitad de la clasificación buscando un director técnico.

Esquemas iniciales

El Newcastle llegaba a Stamford Bridge con la ilusión de mejorar tras la salida de su ex-técnico, Allan Pardew, o de intentar plantar cara al líder absoluto de la edición actual de la Premier League. Sin embargo, al salir de allí, comprendieron el significado de la canción de Passenger “Let Her Go”. Los Toons salieron con un 4-3-3 con trivote Colback-Anita-Sissoko de carácter defensivo. El once del conjunto blue era el titular. Con su doble pivote estrella Matic-Fabregas, Oscar en la media punta y el tridente Hazard-Costa-Willian. A destacar, las titularidades del joven Zouman por Cahill y de Cech por Courtois.   Uno de los objetivos del Newcastle sí que fue cumplido, pero a medias. Plantaron cara a los blues de Mourinho pero no fue suficiente.





Newcastle en defensa
El encuentro no tuvo término medio. Una parte fue entera de un equipo y la otra, del otro. La clave fue saber aprovechar cada uno su parte y ocasiones. En la primera parte el Newcastle cumplió el objetivo de plantar cara al Chelsea, de obligarles a sacar el autobús del garaje. Casi todas sus ocasiones se originaban en los pies del eléctrico Remy Cabella. El mejor de las urracas en todo el partido, de largo. El Newcastle en la primera parte estaba muy ordenado en defensa, con las líneas muy juntas y ejerciendo presión sobre Hazard. Por ello el Chelsea no poda superar la zona de tres cuartos ni dar trabajo a Krul. El Newcastle tras robo ganaba metros rápidamente por las bandas El gran obstáculo –a parte del disparo al palo de Sissoko que resonó en todo Londres- fue el señor del gorro. Don Petr Cech, que fue titular y asombró al público con sus paradas que demuestran que, pese a contar con menos minutos, no ha perdido sus reflejos.
Todos los disparos del Newcastle
La reacción del Chelsea ante el dominio del Newcastle fue dado por un golpe psicológico en el minuto 43’. Cuando, en el peor momento del Chelsea y al borde del descanso, llegó el 1-0. Un gol que enseña a aprovechar todas las ocasiones, hasta las que no existen o no se han creado. A ser más rápido que el rival. Willian, pícaramente, sacó un córner pillando desprevenido al Newcastle. De ahí el balón llegaría a los pies de Ivanovic, el cual asistiría a Oscar para batir a Krul. Subió al marcador, a la cabeza de todos los blues y dejó al Newcastle y a todo su esfuerzo puesto en dominar en el Bridge, a la altura del verde.

No obstante, dudo que sólo el gol de Oscar en el momento propicio fuese el causante de lo ocurrido en la segunda parte. Algo debió pasar en los vestuarios. Mutaciones o una gran charla del entrenador de Setúbal porque el equipo que afrontó los 45 minutos restantes fue muy diferente. Durante el monólogo blue hasta el minuto 90 brillaron John Terry, Fabregas en distribución y Hazard junto a Oscar en cada conexión.
Claves de la creación y aprovechamiento de espacios reflejados en el 2-0

La clave de la reacción fueron los espacios que iba dejando el Newcastle y su sólido y compacto planteamiento defensivo. Esos espacios los creaban Hazard y Oscar principalmente con conexiones al primer toque, movimientos y desmarques que atraían defensores. Una vez creados, quien atacaba los espacios es el futbolista especialista en ello. El que aprovecha cada milímetro que el rival. Diego Costa. De esa manera precisamente llegó el 2-0 en el minuto 59’ de la mano de una brillante jugada colectiva que terminó con una fantástica conexión brasileña. Oscar asistía de tacón para la pantera, Diego Costa. De aquí en adelanta el balón fue azul y no se vio ni a Cabella. Jack Colback “The Ginger Pirlo”, la promesa del club, cumplió en el centro del campo dentro de lo que cabe y del poco balón que tuvieron comparado con el que disfrutaron previamente. Fue una lección de precisión y saber cambiar una situación negativa radicalmente. 


sábado, 27 de diciembre de 2014

NO SÓLO GANARON UN DERBY

Momento en el que Diego Costa dispara a puerta para sentenciar el partido con un 2-0
Coincidieron en el Boxing Day, el regalo de Navidad de la extrema dosis de fútbol, el líder de la Premier League y el equipo revelación. El Chelsea y el West Ham United. Coincidía también que era un derby de Londres. Un barrio al Este del Támesis con modestas casitas sin excentricidades frente a la exclusiva zona de Kensington, al Oeste. Todos los datos apuntaban a que los decisivos 3 puntos invernales se los llevaría el equipo del Sur de Kensington. José Mourinho no había perdido jamás contra el West Ham y la última vez que los hammers ganaron en Stamford Bridge, estadio donde se disputaba el partido, fue en 2002. Las estadísticas y antecedentes en realidad no significan nada, pero su forma de encaminar el encuentro fue acertada. Quizás fue uno de los partidos que más he disfrutado viendo. Pero, sin duda, fue el mejor partido del Chelsea en lo que llevamos de temporada.  

Esquemas iniciales
José Mourinho, siempre que ha terminado diciembre como líder, ha ganado la liga disputada tanto en Porto, como en Milán, Madrid y Londres. Por ello es esencial ser el campeón de invierno. Razón de peso para engalanar el 11 inicial poniendo a cada estrella en su demarcación. Lo que viene a ser el 11 habitual. La duda estaba en si iba a poder o no contar con Eden Hazard, que terminó el magnífico partido del Chelsea previo a este -contra el Stoke City- con molestias en el tobillo. Pero pudo contar con el Belga para poner toda la carne en el asador pese a jugar otro partido dos días más tarde. Alejarse del Manchester City en la tabla era vital.

Allardyce, creador de este revelador West Ham, llegaba al partido a afianzar la tremenda forma en la que se encontraba su equipo. No obstante, el hecho de que Allardyce, de 21 partidos, sólo haya ganado 2 frente al Chelsea pesaba. Chelsea que aparentemente ahora es invencible, por lo menos en su estadio. Por ello, ante la amenaza rival, dejó en el banquillo a Song y Sakho. Un talismán a la hora de tener la posesión y un explosivo delantero. De esta manera asimilaba que iba a ser asediado y preparaba a sus hombres para ser un equipo fuerte y metió músculo en el centro del campo con Kouyaté, Noble y Nolan. Formó el habitual 4-3-1-2 que potencia la técnica de Downing en la media punta. Calidad que ni se presentó en Stamford Bridge. Este 4-3-1-2 cambio a 4-5-1 en defensa y a 4-3-3 en ataque con Downing y Valencia en las bandas. 

El West Ham ejecutó un muy buen planteamiento defensivo ante este Chelsea que ataca a los espacios. Con Downing en banda derecha y Enner Valencia en la izquierda formaba un 4-5-1 como el de la imagen cuando no tenían el balón. De esta manera el trivote Kouyaté-Noble-Nolan se encargaba directamente del doble pivote blue Matic-Fàbregas y Oscar y, además, ocupaban las bandas, lo cual era muy importante debido a la influencia de Hazard y los laterales Ivanovic y Azpilicueta en el juego. La clave de su planteamiento defensivo fue mantener las líneas muy juntas dejando pocos espacios y trabando el partido al Chelsea. Además llevaban a cabo una leve presión y repliegue rápido que daban equilibro defensivo. 

4-5-1 en defensa del West Ham
Ante el plantel defensivo del West Ham, el Chelsea dio la sensación de estar jugando a balonmano: cambiando recurrentemente la banda en la que jugar en busca de espacios. Estos obstáculos potenciaron al Chelsea en busca de alternativas. El compacto 4-5-1 hammer obligó al Chelsea a dar su mejor cara usando todos sus recursos en un demostración de versatilidad para combatir adversidades. Además de los desmarques de Costa, que creaban huecos que él mismo u Oscar llegando desde la media punta aprovechaban, vimos muchas cosas. Disparos desde fuera del área de Matic o Cesc. También tiraron del talento de Hazard, que se internaba en el área y buscaba siempre la pared tocando al primer toque con Costa. El resultado de esta última alternativa fue fantástico. Primeros toques, desplazamientos abundantes y rápidos de balón, paredes y detalles técnicos. Esto alegraba la vista y, sobretodo el primer toque y la velocidad en el desplazamiento de balón, burlaba la presión del hueco creando huecos por dentro.

Hubo un último recurso que llevó acabó el Chelsea y que fue clave para otorgarle la autoridad del partido y estimular la conexión de Hazard con Costa y Oscar que disfrutaron los hinchas blues, los neutrales y, me atrevería a decir que, algunos hammers.  Fue recurrir al balón parado, a la estrategia. Antes de abrir la lata, el compacto 4-5-1 hammer surtía efecto. Con una jugada de estrategia llegó el 1-0 necesario que conllevó al asedio máximo blue. La jugada del gol fue un córner al primer palo, peinado hacia el segundo palo donde remató John Terry. La misma jugada la repitieron en el minuto 67 de juego. Entonces el rematador era Matic y el portero ex-bético, Adrián, estaba mejor colocado y evitó el gol.
La jugada de estrategia del Chelsea. A la izquierda el 1-0 en el min 31' y a la derecha en el min 67'. 
Durante el asedio del Chelsea al West Ham, cuando los de Allardyce tenían el balón su juego en corto eran escaso. Su centro del campo estaba preparado para trabajar defensivamente y no creativamente por lo que la solución eran contragolpes directos o balones en largo. Los contragolpes, además de que fueron escasos, fueron infructuosos. A quien hay que atribuirle el mérito de esto es a Nemanja Matic, protagonista de un partido excelso en robo, intercepciones, anticipaciones y, como aliciente, incorporaciones al ataque. En la otra vertiente del juego con balón  no ubo nada de juego en corto ni por dentro. Nada. mucha culpa de esto la tuvo la presión que hacía Diego Costa, cuya agresividad sin balón es notoria. Adrián San Miguel sacaba de puerta y buscaba a la referencia de todo el West Ham. Para eso estaba allí. Buscaba al robusto y corpulento Andy Carroll que, tras recibir el saque de portería, peinaría el balón para prolongar la jugada. A eso jugaron, a las segundas jugadas hacia la explosividad de Enner Valencia y la técnica de Downing. Pero ni los cabezazos de Carroll funcionaban pues Terry y Cahill, aunque pierden en la batalla física contra el hammer, se anticiparon inteligentmente a estos movimientos. Un último recurso usado por el West Ham con balón fueron las bandas. Sin embargo, también era inviable. Se encontraron con las ayudas defensivas de Oscar y Willian. 

Algo muy repetido en el partido: las segundas jugadas del West Ham. 
Esquemas finales
La cumbre del juego del Chelsea con balón fue a partir del 1-0 y hasta la reacción de Allardyce encendiendo sus suplentes en la segunda parte. Dominaron durante absolutamente todo el partido, pero hubo unos momentos para el West Ham. Apenas hubo cambios en lo que a las tácticas se refieren en la segunda parte, excepto en dos aspectos relacionados con el West Ham: defendieron peor y el 4-3-3 se hizo permanente con Song y Sakho. Allardyce vio como su recurso de las segundas jugadas con Carroll como prolongador no funcionaba. Vio como se veía superado en esos duelos aéreos y lo sustituyó por Sakho, delantero de parecidas cualidades a Valencia, el cual acabó como falso 9. Ambos venían muy bien para salir a la contra. También quitó a Noble, que venía al partido después de una lesión, por Song. Este, el ex del Barcelona daba la opción de tener el balón y pausar el juego. Tras eso sustituiría calidad técnica por calidad técnica. Un desaparecido Downing por Amalfitano, que hizo mucho más en los pocos minutos que tuvo que todo el West Ham junto, exceptuando a Adrián y sus paradas.  

Mourinho hizo los cambios en el minuto 80. Cuando su equipo disfruta del partido, tiende a demorar los cambios. De hecho, no eran necesarios. Pero si hizo un ajuste defensivo para afianzar el 2-0 tras meter a Mikel haciendo así un doble pivote más defensivo. Ramires iba a trabajar lo mismo en defensa que Willian y a recorrer la banda y Drogba en los últimos minutos pudo desmarcarse y hacer huecos a sus compañeros. 

En la segunda parte, ni los laterales ni Noble y Nolan ponían tanto ímpetu en cerrar las líneas del 4-5-1 y achicar espacios. El repliegue era más lento. Lo notaban en la grada con la fantasía de Hazard por dentro recurriendo a las tácticas de la primera parte para romper la defensa hammer. Juntarse por dentro, tocar en corto, rápido -al primer toque a poder ser- y moverse. Como una orquesta funcionaba aquello pero no se veía reflejado en el marcador. 28 fueron los disparos totales del Chelsea y 7 de ellos fueron a las manos de Adrián. En la primera parte hablábamos de presión y repliegue rápido. En la imagen podemos observar una jugada de la segunda parte en la que el West Ham presiona arriba, Fàbregas sale con el balón jugado y el West Ham ni reacciona ni repliega. Como consecuencia se ven en la imagen inferior los huecos a aprovechar por Hazard e Ivanovic. La jugada terminó en, sí, una gran parada de Adrián. 

West Ham ya no repliega bien

El 2-0 que cerraría el partido llegaría tras un robo -otro más- de Matic que aprovecharía Hazard para asistir al que tanto buscó el gol durante el partido, Diego Costa. El hispano-brasileño recortó dejando atrás a 3 defensores del West Ham, algo exquisito, y chutó raso al palo largo. El marcador final se quedó corto para el registro de juego demostrado aquel medio día en el Bridge. Leí hace meses que el Real Madrid puede tener la mejor transición de defensa a ataque, el Leverkusen de ataque a defensa y el Bayern el mejor juego en corto pero que sólo hay uno que combine perfectamente estas facetas del juego. El Chelsea. Por eso no sólo ganaron un derby, ganaron la autoridad y la seriedad para ser capaz de alcanzar sus ambiciosos objetivos tras un partido que da crédito a una temporada sin autocares. Teniendo en cuenta que tendrán esa criticada alternativa defensiva disponible pero ahora llevando a cabo los recursos con los que cuentan y dejando al autobús aparcado en el garaje de Stamford Bridge acumulando polvo en sus ventanas. 

jueves, 18 de diciembre de 2014

EL CHELSEA SIGUE SU FILOSOFÍA PARA DAR OTRO PASO EN LA COPA

Eden Hazard celebrando el 0-1
El fuerte grupo de José Mourinho sigue avanzando esta temporada. Al liderato en Premier League deben sumar el pase a la semifinal de la Copa Capital One tras vencer a uno de los mejores equipos de la Championship, el Derby County, por 1-3. Los goles marcados en las porterías del iPro Stadium fueron obra de un espectacular Eden Hazard, de Filipe Luis y de Schürrle como sentencia. Por parte de los Rams, pudieron representar en el marcador, con el gol de honor de Bryson, que no fueron sumisos ante la locomotora del de Setúbal. 

Esquemas iniciales
Los locales  presentaron una formación 4-3-3 en la que Steve McClaren alineó a Grant en la portería, Forsyth y Christie en los laterales y el duro Buxton y el capitán Keogh como centrales. En el centro del campo el medio centro posicional fue el español Omar Mascarell, cedido del Real Madrid. A este lo acompañaban Bryson y el orgullo de Derby de 19 años, Will Hughes. En las bandas Dawkins y Johnny Russell. El ariete referencia, el 9 Martin. 

José Mourinho alineó un 4-2-3-1 en el que dio descanso a varios de sus jugadores clave. Cech en portería en lugar de Courtois. En la defensa, Zouma sustituía a Gary Cahill y completaba el dúo de centrales junto al capitán John Terry. En los laterales, Azpilicueta y Filipe Luis. Doble pivote defensivo compuesto por Mikel y Matic. En la media punta, Fàbregas combinando con el doble pivote y legando al área rival. Banda derecha para Schürrle e izquierda para Hazard. En punta, la leyenda Didier Drogba en lugar de Diego Costa.




PRIMERA PARTE

En la primera parte del partido, el balón fue de los blues. El Chelsea tuvo un índice de alrededor de 60% de posesión sobre el 30% del Derby. Disfrutaron del juego con Fàbregas en el rol de la distribución, Hazard de tocar y moverse por dentro, Schürrle de tocar y desmarcarse hacia el área, al igual que Drogba. Ambos Hazard y Schürrle jugaban por dentro dejando las bandas para Filipe Luis y Azpilicueta. En concreto, el lateral brasileño tuvo una gran actuación ya que no sólo subía, sino que se involucraba en el juego, encaraba e incluso disparaba. Por parte de los Rams, la rapidez al corte de Mascarell y las ayudas defensivas de Hughes y Rusell evitaron el bulto en el marcador.


Sin balón, el Chelsea mantuvo altas la líneas de presión. Cuando el Derby tenía el balón llevaban a cabo una elaboración del juego en corto con un movimiento muy rápido del balón. Procuraban hacer uno o dos toques. Esta rápida conexión de pases, junto a las triangulaciones en las bandas y paredes, facilitaron la ruptura de la presión del Chelsea. Sin embargo, el juego en corto en la zona de la media punta era inviable por lo que la penetración al área por dentro era difícil. Esto fue causado por el rocoso doble pivote del conjunto de Londres formado por Mikel y Nemanja Matic. Al ver que la pelota era intransitable en la media punta, buscaban las bandas y la zona del 10 estaba vacía. Entonces las jugadas acababan en centros, de los cuales la mayoría iban desviados.
Presión del Chelsea

La previamente mencionada presión del Chelsea sin balón fue trascendental para abrir el marcador. Durante la primera parte fue habitual verla. En la imagen podemos pareciar la presión previa al 0-1. Hazard y Drobga presionan a Keogh en salida de balón del Derby. Hazard intercepta el pase de Keogh a Christie y, aprovechando la situación del Derby, que está desplegado para elaborar una jugada, marca gol demostrando que un mínimo error te deja merced del Duque belga. 


SEGUNDA PARTE

Esquemas finales


Tras el descanso, McClaren decidió retar al doble pivote Mikel-Matic y apostó por atacar por dentro con su estrella Will Hughes como líder de la iniciativa. El Derby County atacaba con los mismos toques rápidos de balón creyendo en la remontada. La respuesta del Chelsea fue echar el cierre y progresivamente cambiar el 4-2-3-1 a un 4-3-3 más defensivo en lo que Fàbregas retrasaba su posición. Esta vez Hughes y Brysons en creación se enfrentaban a Mikel y Matic, que pusieron más énfasis en la defensa de la zona del 10, y a las constantes ayudas defensivas del de Arenys de Mar. De esta manera, con Hughes y Brysons por dentro, llegó el gol del Derby. Además, Mourinho dio entrada a Loïc Remy para añadir más verticalidad en el contragolpe en caso de robo de balón.



La clara expulsión de Buxton en el 78' por un agarrón a Remy y la sentencia de Schürrle dieron por acabado el partido. La lluvia empapó al Chelsea para endulzar una victoria que estuvo cuesta arriba cuando todo el iPro Stadium empujó a su equipo a empatar el partido. El Derby County perdió mirando directamente a los ojos a su verdugo, que se mantuvo fiel a su criticada pero más que productiva filosofía.